Desde el otro lado del mostrador:
LLeg— Naviembre
No ha ternimado el d’a de las Brujas en
Octubre, cuando las estanter’as de los grandes almacenes de cadena ya se han
llenado de renos, pap‡s noel, mu–ecos de nieve, ‡rboles, pesebres, luces de
colores y cientos de art’culos para celebrar la Navidad. Y es que cada a–o
parece adelantarse m‡s la celebraci—n comercial del nacimiento de Jesœs y
queramos o no, se va generando un ambiente de af‡n entre los tenderos y
peque–os comerciantes por estar a tono con la Žpoca navide–a.
ÀCu‡ndo empieza la Navidad?
Casi siempre, son los l’deres los que
determinan hacia donde marcha el mercado. Los l’deres son aquellos que tienen
iniciativa y buscan nuevos caminos y como hasta ahora no ha habido un l’der con
los suficientes seguidores (ser l’der implica tener seguidores) para hacer algo
diferente a empezar la Navidad desde Noviembre y proponer algo nuevo sin la
excusa de "es que esta crisis", pues entonces hablaremos en esta
columna sobre como enfrentar el mes de Naviembre.
Naviembre no es igual a Diciembre
La diferencia b‡sica para las tiendas y locales
comerciales es puramente psicol—gica. Es decir, en Žsta Žpoca no existe todo el
concierto de est’mulos que se dan en Diciembre y que llevan a la gente a
comprar con m‡s desici—n y en m‡s cantidad. Adem‡s los colombianos no nos
caracterizamos propiamente por madrugarle a los eventos y preveer el futuro, y
mucho menos sin la prima de fin de a–o (los que aœn conocen lo que significa
recibir un sueldo y una bonificaci—n). As’ que comience a decorar sus vitrinas
y a surtirlas con art’culos propios de la Navidad pero sin hacerce grandes
expectativas sobre las ventas. De esta manera no tendr‡ la preocupaci—n
constante, basada en la esperanza de que la gente se le adelante a la Navidad.
Pues con esperanza o sin ella, son finalmente los clientes, y no las
esperanzas, las que hacen mover la caja registradora.
Proyecte las compras
Esto no quiere decir que se deje coger de la noche, todo lo contrario, aproveche la Žpoca para analizar las tendencias del consumidor para este a–o. Mire que esta gustando y que no, de modo que tenga una mejor idea de que va a comprar la gente en Navidad. Comience a surtir su tienda para que no le toque los "huesos" de las mercanc’as, pero con prudencia. Encontrar‡ clientes que tienen sus ahorritos y van a ir a comprar los aguinaldos con tiempo, buscando evitar las congestiones y las tumultos de œltima hora. Estos le dar‡n una interesante referencia de lo que viene, pero finalmente Usted tambiŽn puede decidir y tener la iniciativa de ofrecer algo novedoso. Al fin y al cabo los pesebres, tan comunes en esta Žpoca, no se empezaron a vender hasta que alguien tuvo la idea de sacar algo que no se habia hecho antes.